Lo Baroque de Camorlinga
Un viaje místico por sensaciones, emociones, pasiones y la naturaleza fue la invitación del escultor David Camorlinga Tagle para recorrer su exposición Lo Baroque de Camorlinga.
La exposición de 46 escultu, dividida en 10 conjuntos, hace que la mente del espectador imagine cosas que no olvidará, que generan un diálogo entre escultura-naturaleza, museo-espectador humano y que hablan de lo espiritual, de valores, lo humano, la trascendencia, la naturaleza, la sensualidad, las emociones, sensaciones.
Exposición Lo Baroque de Camorlinga en el Museo Internacional del Barroco de Puebla
“Son esculturas que hablan con el público para que se recree. Piezas que se ven de frente, pero que cuando se empiezan a recorrer el espectador ve espacio, aire, profundidad, tensión, movimiento y sensualidad.
“Cada una de las piezas intenta hablar directamente con el entorno natural del museo. La idea es también hacer que las personas se sensibilicen sobre el medio ambiente, que busquemos desde el corazón realizar cosas y sobre todo tener pasión por lo que hacemos”, expresó Camorlinga.
Entre las piezas que el público podrá ver en Lo Baroque de Camorlinga destacan: Abrazo del alma que David Camorlinga reveló “habla de poder encontrarte contigo, de sentir”; Desfragmentación “que es un cubo que remite a cuando te encuentras inmerso en ti mismo sin poder entenderte. Es como un laberinto interno”.
Desorden aparente “que invita a encontrar el punto, la raíz, el momento en el que surgimos y el saber hacia dónde vamos”; Hermandad “que busca que nos empecemos a abrazar más como sociedad, mexicanos y personas que quieren apoyarse o convivir”.
La pieza Pulso “que habla del espíritu o corazón para poder hacer las cosas” y Elefante P., una escultura de 4.00x1.50x1.60 metros “la cual creamos para este museo e invitar al público a que siempre se esté maravillando constantemente, imaginando cosas y creciendo, sin dejar de apreciar los sucesos que nos asombran en la vida”, puntualizó el escultor.
En general el estilo de David Camorlinga combina el arte abstracto y el figurativo, tomando como inspiración a la naturaleza, la gente y lo que observa. Sus obras están influenciadas por su carrera como arquitecto así como por su experiencia en otros países.